El drama de los cambios tecnológicos se refleja de un modo brillante pero no fatídico, pues se abre la puerta a la adaptación, la modernización, incluso al happy ending típicamente hollywodiense, en un guiño más al cine del período que se representa.
Al fin y al cabo el dicho "renovarse o morir" siempre fue una elección humana.
Técnicamente impecable,música adecuada, guión y puesta en escena perfectamente orquestados. Y para los escépticos: es una muestra de que el cine mudo aún tiene cabida, pues no requiere una voz añadida en todo su desarrollo.
The Artist constituye no sólo un entretenimiento, es una pieza de colección.